Ahmoud, refugiado y ex miembro de las YPG

Ahmoud -no quiere mostrar su rostro por seguridad- en el campo de refugiados de Lavrio (Grecia).©Diego Herrera Carcedo

Ahmoud (nombre ficticio), combatiente de las YPG -milicias kurdas por la liberación del Kurdistán- en Kobane (Siria) y refugiado kurdo en Lavrio (Grecia), cuenta su experiencia en la Batalla de Kobane, contienda que se desarrolló entre los años 2014-2015 en Siria y que enfrentó a los kurdos de las YPG/YPJ -junto con otros países y grupos armados- al temido Estado Islámico.

Este refugiado kurdo de 33 años que tiene mujer y dos hijos viviendo en el Kurdistan turco, emigró hacia Europa huyendo del gobierno turco, para encontrar una vida mejor para él y su familia. Actualmente reside en el campo de refugiados de Lavrio (Grecia), un campo únicamente para población kurda y que está gestionado por el PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán).

El combatiente de las YPG vivía en el Kurdistán turco en 2014 cuando comenzó la Batalla de Kobane, una batalla esencial contra el Estado Islámico y para la que el PKK solicitó ayuda a la población kurda con el objetivo de que se unieran a las filas de las YPG/YPJ y combatir así la barbarie yihadista.

Sin pensarlo y movido por sus convicciones viajó con un amigo desde Turquía para combatir durante 4 meses con las YPG al Estado Islámico en Kobane, ciudad al norte de Siria y perteneciente al Kurdistán sirio.

Ahmoud observa unas pinturas de carácter político kurdo en el campo de refugiados de Lavrio (Grecia). ©Diego Herrera Carcedo

Ahmoud combatió en la primera línea de batalla de Kobane junto con algunos amigos que se unieron a la llamada del PKK, varios de los cuales fallecieron. En sus días como miliciano kurdo vio a sólo unos metros de su rostro a los sangrientos combatientes del Estado Islámico a los que afirma haber oído hablar, a la mayoría de ellos, en lengua turca, es decir, la mayoría de los combatientes del Estado Islámico en Kobane eran turcos, «en una ocasión abordamos un coche que venía de Turquía y descubrimos que sus pasajeros iban a unirse al Estado Islámico» recalcó Ahmoud.

En el campo de batalla las YPG/YPJ luchaban en grupos de 5 o 6 milicianos kurdos, de las cuales 3 o 4 eran mujeres, estas formaban las YPJ, que eran quienes lideraban el grupo y «las más luchadoras» afirmó Ahmoud. De hecho para el Estado Islámico ser capturado o asesinado por una mujer es humillante.

En los largos combates vio las auténticas atrocidades que cometía el Estado Islámico. En una ocasión observó con espanto 250 civiles asesinados en las calles, entre los que había niños y mujeres. Un recuerdo imborrable de la mente de Ahmoud es la imagen de cuatro niños con el cuello cortado, su rostro de tristeza cuando me lo cuenta lo dice todo.

El número de bajas yihadistas que causó es incierto, «en una situación de combate como esas es difícil asegurar una cifra» afirmó el miliciano kurdo. Su grupo de combate -estima- rondarían las 10-15 bajas yihadistas.

El apoyo internacional estuvo protagonizado por aviones estadounidenses y franceses que bombardearon desde el aire posiciones del Estado Islámico en Kobane «aunque los estadounidenses dieron menos apoyo» destacó Ahmoud.

Tras vencer al Estado Islámico en esa dura batalla en Kobane y salvar la vida, algo difícil en una guerra tan atroz como la vivida en Siria, volvió con su familia a Turquía.

El gobierno turco comenzó a perseguir a todos los que fueron a combatir con las YPJ/YPG, considerados grupos terroristas por muchos países, incluido Turquía; y a aquellas personas simpatizantes del PKK, partido ilegalizado por el gobierno turco, por todo ello tuvo que huir a Grecia hace unos meses.

Share

LEAVE YOUR COMMENTS